29 December 2014

Preventing Crohn’s Disease With Diet

Diets centered around whole plant foods may help prevent Crohn's disease through the benefits of fiber on the maintenance of intestinal barrier function and the ...

"La prevención de la enfermedad de Crohn con la dieta"

La enfermedad de Crohn es un desorden autoinmune que afecta a más de un millón de estadounidenses, una enfermedad inflamatoria intestinal en la que el cuerpo ataca a sus propios intestinos. Actualmente no existe una cura conocida para la enfermedad de Crohn y la investigación actual se enfoca en solamente controlar los síntomas. No existe una terapia médica o quirúrgica definitiva. De hecho, lo mejor que tenemos es una dieta basada más en plantas, lo que ha ofrecido que el mejor resultado en la prevención de recaídas hasta la fecha. Ellos tuvieron la idea de probarlo porque las dietas ricas en proteínas animal y grasa animal se ha encontrado que causan una disminución en las bacterias beneficiosas del intestino. Asi que diseñaron esta dieta semivegetariana para contrarrestar eso, y el 100% se mantuvo en remisión el primer año y 92% el segundo año. Estos resultados son mucho mejor que los obtenidos por los fármacos actuales, incluyendo estos nuevos llamados agentes biológicos que pueden costar $ 40.000 al año, y causa efectos secundarios como la leucoencefalopatía multifocal progresiva, una enfermedad cerebral incapacitante y mortal mientras que la dieta no cuesta $ 40k y lo peor que puede pasar es que tal vez las verdurares se queden atascadas en los dientes Y la dieta parece funcionar mejor. Pero ¿qué tal prevenir la enfermedad de Crohn en el primer lugar? Bueno, una revisión sistemática de la literatura científica sobre la ingesta alimentaria y el riesgo de desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal encontraró que el consumo elevado de grasa y carne estaba asociado con un mayor riesgo de enfermedad de Crohn, así como colitis ulcerativa mientras que la alta ingesta de fibra y fruta se asoció con un menor riesgo de enfermedad de Crohn. Esto fue apoyado más recientemente por el Estudio de Salud de las Enfermeras de Harvard Data equivalente a tres millones de personas-años reveló que el consumo a largo plazo de fibra en la dieta, sobre todo de frutas, se asoció con un menor riesgo de enfermedad de Crohn. Las mujeres que cayeron en el grupo de más alto consumo de fibra por mayor tiempo tuvieron un riesgo reducido de 40%, llevando al editorial acompañante a concluir que abogar por una dieta alta en fibra en última instancia, puede reducir la incidencia de la enfermedad de Crohn. La ironía es que el grupo más alto en fibra ni siquiera alcanzó el mínimo diario recomendado oficial de la ingesta de fibra, pero tan sólo ser menos deficiente en fibra tiene una amplia gama de beneficios, incluyendo, evidentemente, una reducción significativa en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn. Pero, ¿por qué? Los autores sugieren que es porque la fibra parece desempeñar un papel vital en el mantenimiento de nuestra función de barrera intestinal.

Nuestra piel mantiene el mundo exterior afuera, y lo mismo ocurre con el revestimiento de nuestro intestino, pero en la enfermedad de Crohn esta función de barrera está alterada. Se puede ver con un microscopio de electrones: las uniones estrechas entre las células intestinales tienen todo tipo de pequeños agujeros y roturas. La idea es que el aumento en la prevalencia de las enfermedades inflamatorias del intestino puede ser que cambios en la dieta llevan al rompimiento de la barrera intestinal, potencialmente permitiendo la penetración de bacterias en nuestra pared intestinal, el cual nuestro cuerpo después ataca, provocando la inflamación. Sabemos que la fibra actúa como un prebiótico en nuestro colon, el intestino grueso, siriviendo como alimento para nuestras bacterias buenas, pero ¿qué hace la fibra en nuestro intestino delgado, donde comienza a menudo la enfermedad de Crohn? No sabíamos, hasta que se publicó este prominente estudio. Ellos querían averiguar que podia parar a las bacterias invasivas asociadas a Crohn atravesar la barrera intestinal. Ellos encontraron que la invasión está inhibida por la presencia de ciertas fibras solubles de plantas, como por ejemplo, de plátanos y el brócoli en los tipos de concentraciones que uno podría esperar de tan sólo comerlos. Se preguntaban si eso podría explicar por qué las poblaciones amantes de plátano tienen niveles más bajos de la enfermedad inflamatoria intestinal. También descubrieron que había algo que se encontraba en los alimentos procesados ​​que facilitaba la invasión de las bacterias. Polisorbato 80, que se encuentra predominantemente en los helados, pero también en Crisco, Cool Whip, condimentos, quesos cottage - sólo hay que leer las etiquetas. ¿Qué hay con maltodextrina? Se encuentra en los edulcorantes artificiales como Splenda, meriendas, aderezos para ensaladas, y los suplementos de fibra. Maltodextrina mejora marcadamente la capacidad de las bacterias para pegarse a nuestras células intestinales, aunque otros aditivos, carboximetilcelulosa y goma de xantano parecieron no tener efectos adversos. Todo esto puede ayudar a resolver el misterio de por qué el aumento de la prevalencia de la enfermedad de Crohn en los países desarrollados donde nos estamos comiendo menos alimentos de origen vegetal que contienen fibra y sí más comidas procesadas. Lo que necesitamos ahora son estudios intervencionales para ver si aumentando la ingesta de fibra y evitar estos aditivos alimentarios pueden ser efectivos en la prevención y el tratamiento de la enfermedad de Crohn. Pero hasta entonces, ¿Qué le decimos a la gente? Pues bien, la evidencia disponible apunta a una dieta baja en grasa animal, con una gran cantidad de alimentos de origen vegetal con firas solubles, y evitar los alimentos grasosos procesados ​​ que contienen estos emulsionantes,

así como asegurarse de que no estemos ingiriendo restos de detergente para lavar lplatos, que puede tener el mismo efecto, con tan sólo enjuagar bien los platos. Ellos encontraron que algunas personas lavan los platos y luego los dejan a secar sin enjuagar, que probablemente no es una buena idea. Ahora, ¿tenemos estudios que demuestran que evitar polisorbato 80 y enjuagar los platos en realidad ayuda? No. Sin embargo, el asesoramiento basado en la "mejor evidencia disponible" es mejor que ningún consejo en absoluto.