01 September 2014

How to Prevent Prediabetes from Turning into Diabetes

Approximately 1 in 3 Americans have prediabetes, but only about 1 in 10 knows it. What works better at preventing it from turning into full-blown diabetes—drugs ...

"Cómo prevenir que la prediabetes se convierta en diabetes"

En tan sólo una década, el número de personas con diabetes ha aumentado más del doble. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en 2050, uno de cada tres de nosotros podría tener diabetes. ¿Cuál es el problema? Pues bien, las consecuencias de la diabetes son enormes; la causa # 1 de ceguera en el adulto, la causa # 1 de la insuficiencia renal, la causa # 1 de las amputaciones quirúrgicas. ¿Qué podemos hacer para prevenirlo? Pues bien, la aparición de la diabetes tipo 2 es gradual, con la mayoría de las personas progresando a través de un estado de prediabetes, una condición que golpea ahora a 1 de cada 3 estadounidenses aproximadamente, pero tan sólo 1 de cada 10 lo sabe. Dado que los métodos actuales de tratamiento de la diabetes siguen siendo inadecuados, la prevención es preferible, pero, ¿qué funciona mejor? ¿Cambios en el estilo de vida o medicamentos? No lo sabíamos hasta que este estudio de referencia fue publicado en el New England Journal of Medicine. Miles de personas fueron asignados al azar para conseguir una dosis doble de o bien el fármaco líder contra la diabetes, o dieta y el ejercicio. El fármaco, metformina, es probablemente la droga más segura para la diabetes que existe. Umm ... sí, causa diarrea en aproximadamente la mitad de aquellos que la toman, provoca náuseas en 1 de cada 4, aproximadamente 1 de cada 10 sufren de astenia, que proviene del griego y significa falta de fuerza, causando debilidad y fatiga física, pero el riesgo de morir en manos de este fármaco es de sólo 1 por cada 66.000 cada año. Y el fármaco funcionaba. En comparación con el placebo, en términos del porcentaje de personas que desarrollan diabetes dentro del período de estudio de cuatro años, un menor número de personas en el grupo del fármaco desarrollaron diabetes. Sin embargo, la dieta y el ejercicio SÓLOS funcionaron mejor. La intervención del estilo de vida redujo la incidencia de diabetes en un 58%, en comparación de únicamente un 31% con el fármaco.

La intervención del estilo de vida fue significativamente más eficaz que el fármaco, y tenía menos efectos secundarios. Más de tres cuartas partes de los que tomaban el fármaco informaron de síntomas gastrointestinales, aunque informaban de más agujetas en el grupo del cambio en estilo de vida, hay que tener en cuenta que, de hecho, estaban haciendo ejercicio. Otros estudios encontraron posteriormente el mismo resultado: los enfoques sin el uso de fármacos son superiores para la prevención de la diabetes. Y ese 50% en la caída del riesgo no era para la gente que realmente mejoraba su dieta y estilo de vida, sino para aquellos INSTRUIDOS a mejorar su dieta y estilo de vida, lo hicieran o no. Miren esto: este es uno de los estudios más famosos en la prevención de la diabetes. 500 personas con pre-diabetes asignados al azar en un grupo de intervención de estilo de vida o uno de control, y durante el ensayo, el riesgo de diabetes se redujo en el mismo 50-60%, pero sólo una fracción de los pacientes consiguieron los modestos objetivos. Incluso en el grupo de intervención de estilo de vida, sólo una cuarta parte fueron capaces de consumir suficiente fibra, es decir, alimentos integrales y reducir suficientemente la grasa saturada, que en este país es en su mayoría productos lácteos, postres, pollo y cerdo. Pero lo hicieron mejor que el grupo de control, y menos de ellos desarrollaron diabetes a causa de esto. Pero, ¿y si miramos simplemente a la gente que realmente hicieron los cambios de estilo de vida, y que cumplieron al menos 4 de los 5 suaves objetivos? Tenían la diabetes CERO. Ninguno de ellos desarrolló diabetes. Una caída del 100% en el riesgo. En resumen: la diabetes tipo 2 se puede prevenir con cambios en el estilo de vida incluso en sujetos pre-diabéticos de alto riesgo. El hecho, pues, que la diabetes tipo 2, una enfermedad prevenible en gran medida, haya alcanzado tales proporciones epidémicas es una humillación para la salud pública.