19 November 2014

Caloric Restriction vs. Plant-Based Diets

What is the best strategy to lower the level of the cancer-promoting growth hormone IGF-1? Subscribe to Dr. Greger's free nutrition newsletter at ...

“Restricción calórica vs. Dietas basadas en alimentos vegetales”

Cada año, cientos de miles de muertes en Los Estados Unidos se atribuyen a la obesidad, superando ya al tabaco como, quizá, la principal causa prevenible de enfermedad y muerte prematura. Concretamente, el exceso de masa grasa es una causa importante en la mayoría de los cánceres, de acuerdo con los meta-análisis de los estudios realizados hasta la fecha. En algunos de ellos, aproximadamente la mitad de los casos puede ser atribuido sólo al hecho de padecer sobrepeso u obesidad Sin embargo, ¿cuál es la conexión? ¿Por qué el riesgo de cáncer en individuos obesos se ha incrementado? Para contestar esta pregunta, debemos considerar las consecuencias bioquímicas de la obesidad, como IGF-1, factor de crecimiento insulínico tipo 1 es una hormona, promotora del crecimiento del cáncer asociada a una variedad de cánceres comunes en adultos y niños Los niños con cáncer presentaban un nivel en sangre de IGF-1 alrededor de 4 veces mayor mientras que las personas que presentaban niveles inusualmente bajos de IGF-1 no parecían padecer cáncer. Cero casos en 300 personas Ya he hablado acerca de estas mutaciones que benefician al cáncer, y el papel de la proteína animal potenciando la producción de IGF-1 desde el hígado, lo cual puede explicar la protección de los alimentos vegetales contra el cáncer y que dieta basada en vegetales debe comer uno pero no sólo el tejido del hígado produce IGF-1 Las células grasas también Esto puede explicar esta epidemia de cáncer causada por la obesidad en el siglo XXI Así pues, las compañías de medicamentos, por supuesto, han desarrollado una variedad de bloqueadores químicos de IGF-1, con nombres adorables como figitumamab pero con efectos no tan adorables, como tempranas toxicidades fatales. Por lo que, quizá es mejor reducir los niveles de IGF-1 de un modo natural, comiendo una dieta basada en alimentos de origen vegetal, ya que los veganos (mujeres y hombres) tienen unos niveles de IGF-1 más bajos Sin embargo, quizá sólo sea porque son delgados.

El único grupo de personas que se aproximaba al IMC recomendado de 21 a 23 era aquel que comía estrictamente dietas basadas en alimentos vegetales por lo que quizá, fue la pérdida de peso la que lo hizo Tal vez podemos comer lo que queramos siempre y cuando seamos suficientemente delgados. Para comprobar esto, tendríamos que encontrar a un grupo de personas que comiesen carne pero aun así estuviesen tan delgados como los veganos Corredores de fondo de larga distancia, corriendo una media de 48 millas (77 km) a la semana por 21 años Si corres 50,000 millas también puedes mantener un IMC igual que el de un vegano puro. Entonces, ¿qué encontraron? Si miras a las concentraciones de los factores de riesgo de cáncer entre los grupos sujetos a estudio, puedes ver que sólo el vegano, tiene unos niveles de IGF-1 significativamente más bajos. Eso tiene sentido dado el papel que juega la proteína animal potenciando los niveles de IGF-1. Pero el grupo vegano no sólo comía menos proteínas animales, también menos calorías Y por lo menos en roedores, la restricción calórica, por sí misma, reduce los niveles de IGF-1 Así que vale, quizá los bajos niveles de IGF-1 en veganos no es debido a sus delgadas figuras, sino que quizá esa bajada es precisamente por su restricción calórica no intencionada. Vale, comparemos a los veganos con personas practicando restricción calórica severa. Se consiguieron individuos veganos de la Sociedad Vegetariana de St. Louis y fueron a la Sociedad de Restricción Calórica para encontrar tíos practicando restricción calórica severa ¿Qué encontraron? Sólo el grupo vegano tenía niveles bajos de IGF-1 Estos resultados demostraron que, a diferencia de los roedores, no reduce el nivel de esta hormona promotora de cáncer No se trata de cuantás calorías comemos. y por tanto, la reducción en la ingesta de proteína puede llegar a ser un componente importante en intervenciones dietéticas de anticáncer y anti-edad